<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" version="2.0">
  <channel>
    <title>DSpace Colección :</title>
    <link>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/3393</link>
    <description />
    <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 05:11:26 GMT</pubDate>
    <dc:date>2026-04-12T05:11:26Z</dc:date>
    <item>
      <title>Verdad y religión</title>
      <link>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12663</link>
      <description>Título: Verdad y religión
Autor: Ponferrada, Gustavo Eloy
Resumen: "Todo hombre naturalmente, desea saber", observó Aristóteles'. Y&#xD;
puntualizó: «Saber es conocer las causas»2. Es fácilmente comprobable&#xD;
que el asombro, como señaló el Filósofo, despertado por hechos insólitos o que trascienden el vuelo de la razón humana lleva a cualquiera a&#xD;
reflexionar. Nos interesa saber el por qué de ese evento que provocó&#xD;
nuestro asombro. En otros términos queremos conocer la verdad, la&#xD;
explicación del hecho.&#xD;
Es que la mente humana está hecha para la verdad. Santo Tomás extiende ese deseo natural hasta el fin: «La verdad es el fin último del universo»3, es decir la razón humana tiende hacia Dios. La curiosidad natural que cotidianamente se manifiesta en averiguar la explicación de&#xD;
hechos intrascendentes conduce a muchos a ámbitos más elevados y&#xD;
complejos: se encamina hacia el fin último de todas las cosas que es&#xD;
Dios mismo.&#xD;
Santo Tomás señala que este proceso lógico, que aparece como una&#xD;
exigencia natural, no ha sido seguido, como es obvio, sino por muy pocos. Y explica por qué. Se trata de «una diligente investigación» que la&#xD;
gran mayoría no puede realizar por múltiples motivos. Uno de ellos es&#xD;
la «mala complexión» (física o psíquica) que indispone naturalmente&#xD;
para el saber. Otra causa es el estar impedido por el cuidado de los bienes familiares: es preciso que haya quienes se dediquen a administrar&#xD;
bienes temporales y no pueden dedicar el tiempo necesario para la investigación intelectual que lleva a Dios...</description>
      <pubDate>Tue, 01 Jan 2002 00:00:00 GMT</pubDate>
      <guid isPermaLink="false">https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12663</guid>
      <dc:date>2002-01-01T00:00:00Z</dc:date>
    </item>
    <item>
      <title>Samuel Gregg, Morality, Law and Public Policy. The 2000 Jubilee Lectures of the St. Thomas More Society (Sydney: The St. Thomas More Society, 2001). 101 páginas.</title>
      <link>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12662</link>
      <description>Título: Samuel Gregg, Morality, Law and Public Policy. The 2000 Jubilee Lectures of the St. Thomas More Society (Sydney: The St. Thomas More Society, 2001). 101 páginas.
Autor: Crespo, Ricardo F.
Resumen: Samuel Gregg es Profesor del Instituto Juan Pablo II para el Matrimonio y la Familia (Sede Melbourne) y Director del Center for Economic Personalism (Grand Rapids, Michigan). Defendió su tesis doctoral sobre el magisterio de Juan Pablo II en cuestiones de doctrina social de la Iglesia en la&#xD;
Universidad de Oxford en 1998. Este libro recoge sus conferencias a la Sociedad Santo Tomás Moro de Australia con motivo del año Jubilar 2000. Su&#xD;
título expresa el tema de dichas conferencias: la moralidad, el derecho y la&#xD;
política...</description>
      <pubDate>Tue, 01 Jan 2002 00:00:00 GMT</pubDate>
      <guid isPermaLink="false">https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12662</guid>
      <dc:date>2002-01-01T00:00:00Z</dc:date>
    </item>
    <item>
      <title>El problema de la creación en la metafísica de Aristóteles: respuesta a una crítica de Jorge Martínez Barrera</title>
      <link>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12661</link>
      <description>Título: El problema de la creación en la metafísica de Aristóteles: respuesta a una crítica de Jorge Martínez Barrera
Autor: Sacchi, Mario Enrique
Resumen: ¿Conoció Aristóteles la creación? Esta cuestión se cuenta entre las&#xD;
más agitadas entre los estudiosos de su filosofía. Intensa y prolongada,&#xD;
la polémica contemporánea acerca de este interrogante se inició un siglo&#xD;
y medio atrás cuando Eduard Zeller y Franz Brentano inauguraron una&#xD;
controversia que nunca después se ha acallado, pues todavía hoy continúan apareciendo pronunciamientos que aumentan de modo incesante&#xD;
la nutrida bibliografía sobre nuestro asunto. Ahora el Dr. Jorge Martínez Barrera, profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se&#xD;
suma al debate a través de la crítica de algunas proposiciones que he adelantado en una comunicación dirigida al simposio aristotélico celebrado en Mendoza en abril de 1996, que organizó la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo'.&#xD;
Apropiándome de la exégesis aristotélica de Santo Tomás de Aquino, en la comunicación citada he procurado resaltar la importancia capital del razonamiento ofrecido por el Filósofo en el capítulo primero&#xD;
del libro a de la Metafísica...</description>
      <pubDate>Tue, 01 Jan 2002 00:00:00 GMT</pubDate>
      <guid isPermaLink="false">https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12661</guid>
      <dc:date>2002-01-01T00:00:00Z</dc:date>
    </item>
    <item>
      <title>El principio de contradicción en Kant</title>
      <link>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12660</link>
      <description>Título: El principio de contradicción en Kant
Autor: Burgoa, Lorenzo Vicente
Resumen: Lo primero que salta a la vista es que Kant le ha dedicado muy poco&#xD;
espacio, apenas dos páginas de su extensa obra, al análisis del principio&#xD;
de contradicción, que se considera tan importante por todos. Sin embargo, el mismo Kant, afirma que es el primero entre los juicios analíticos y la base, al menos negativa, de los mismos.&#xD;
Da la impresión de que Kant lo trata con desgana. De hecho le resta&#xD;
rá enseguida importancia, ya que siendo según él un juicio analítico, no&#xD;
vale para el plano de lo sintético, que es lo que importa para la ampliación del conocimiento científico.&#xD;
En todo caso, Kant lo reduce a una consideración estrictamente lógica, sin darle alcance alguno ontológico (de acuerdo con sus prejuicios&#xD;
hacia todo lo ontológico). Lo que no le impide hablar de contradicción&#xD;
con el objeto, cuando se va contra (contradiciendo) el concepto del objeto...</description>
      <pubDate>Tue, 01 Jan 2002 00:00:00 GMT</pubDate>
      <guid isPermaLink="false">https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12660</guid>
      <dc:date>2002-01-01T00:00:00Z</dc:date>
    </item>
  </channel>
</rss>

