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    <title>DSpace Colección :</title>
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    <pubDate>Thu, 09 Apr 2026 11:59:09 GMT</pubDate>
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      <title>La vida de la gracia y el valor meritorio de las buenas obras</title>
      <link>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18655</link>
      <description>Título: La vida de la gracia y el valor meritorio de las buenas obras
Autor: Ferro Terrén, José Ignacio
Resumen: La fe cristiana poseyó pacíficamente la afirmación de que la fe se ejercita por las&#xD;
obras. El valor meritorio de las obras es un dato bíblico explicitado tanto en el Antiguo&#xD;
Testamento con relación a la Ley y en el Nuevo Testamento con relación a la Nueva&#xD;
Ley de Cristo. En los Sinópticos se insiste en el carácter de la Nueva Ley como si fuera&#xD;
una interiorización en el ejercicio de las obras demandadas por Dios. En la teología&#xD;
paulina se advierte que la ley de Cristo es la del Espíritu, de la libertad, no porque el&#xD;
cristiano no tenga ley sino que liberado de la ley es esclavo de la ley de Cristo.&#xD;
Mérito es una cualidad inherente a una buena obra, en virtud de la cual ésta se&#xD;
llama meritoria. Obra meritoria se denomina aquella que se hace en obsequio de otro a&#xD;
la que debe darse un premio o recompensa. El mérito puede ser ante los hombres o ante&#xD;
Dios, según la obra buena se haga en obsequio a los hombres o de Dios. El mérito ante&#xD;
Dios puede ser mérito natural o sobrenatural, según se trate de obras que se realicen con&#xD;
las solas fuerzas naturales y comporten un premio de orden natural, o se trate de obras&#xD;
en gracia y que comporten un premio de orden sobrenatural. Éste último es llamado&#xD;
también mérito teológico.1&#xD;
El mérito teológico puede ser de condigno cuando, en justicia, debe ser&#xD;
retribuido y mérito de congruo cuando está bien que se retribuya, pero, si no se hace, no&#xD;
se falta en manera alguna a la justicia.</description>
      <pubDate>Sun, 01 Jan 2017 00:00:00 GMT</pubDate>
      <guid isPermaLink="false">https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18655</guid>
      <dc:date>2017-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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      <title>Naturaleza y gracia en la persona de Jesucristo</title>
      <link>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18654</link>
      <description>Título: Naturaleza y gracia en la persona de Jesucristo
Autor: Ruffino, María del Rosario
Resumen: A modo de introducción, diré que la intención de este trabajo es proponer algunas&#xD;
ideas que nos permitan vislumbrar, contemplar, algo del Misterio insondable de la Persona de&#xD;
Nuestro Señor Jesucristo, quien, por cierto, es principio y culmen, es decir, plenitud, de la&#xD;
relación que se da entre la naturaleza y la gracia –tema que nos convoca en esta Semana&#xD;
Tomista.&#xD;
La naturaleza y la gracia, en la condición humana, establecen una relación que es&#xD;
difícil esclarecer. Encontramos dos realidades que, perteneciendo a órdenes absolutamente&#xD;
diversos, se integran de una manera misteriosa.&#xD;
La gracia es una realidad de orden sobrenatural, que se encuentra fuera del alcance de&#xD;
toda naturaleza creada. La excede, por ser intrínsecamente divina. Sin embargo, ésta se hace&#xD;
presente, como una cualidad creada1&#xD;
, en el alma en la que es infundida. Según santo Tomás, la&#xD;
gracia es un hábito: "una participación de la divinidad en la creatura racional, según la&#xD;
primera carta de San Pedro, que dice: ‘Por medio del cual nos hizo donación de preciosas y&#xD;
magníficas promesas, para que seamos partícipes de la naturaleza divina’"2&#xD;
. Es decir, Dios,&#xD;
como obra de su amor al hombre, le participa su mismo ser, elevando su alma a las cosas&#xD;
divinas. Ahora bien, la acción de comunicar la propia naturaleza es la generación, y su fruto,&#xD;
los hijos. Quienes reciben la gracia, son, en efecto, hechos hijos de Dios, como dice san Juan&#xD;
en su primera carta: "Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios,&#xD;
pues ¡lo somos!"3&#xD;
. Se trata, por tanto, en el caso de las personas humanas, de una filiación por&#xD;
adopción. Dice san Pablo en su carta a los Romanos que recibimos "un espíritu de hijos&#xD;
adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre!". Es decir, no nos convertimos en Dios,&#xD;
sino que permanecemos en la finitud de nuestra condición humana, pero con un cierto modo&#xD;
de ser, accidental y participado, que es ajeno y superior a nuestra humanidad: es el mismo&#xD;
Dios que por amor se hace presente en el alma y le comunica sus dones.</description>
      <pubDate>Sun, 01 Jan 2017 00:00:00 GMT</pubDate>
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      <title>Las inclinaciones naturales y la ley positiva humana</title>
      <link>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18652</link>
      <description>Título: Las inclinaciones naturales y la ley positiva humana
Autor: Pierpauli, Sebastián
Resumen: La presente investigación tiene por finalidad analizar el pensamiento de Santo Tomás&#xD;
de Aquino respecto a la cuestión de la relación entre las inclinaciones naturales, su&#xD;
significado, y la ley positiva humana en cuanto ley establecida por el hombre.&#xD;
2. Las Inclinaciones Naturales y su Significado.&#xD;
Santo Tomás manifiesta que el conocimiento exacto de Dios a través de la razón&#xD;
natural no puede realizarse sino en una órbita de misterio y cierta confusión. Sin que en&#xD;
principio se realicen distinciones nuestro autor refiere que, en general para todos los hombres,&#xD;
el conocimiento de Dios es confuso2&#xD;
. Si se trata de la esencia de Dios un conocimiento exacto&#xD;
se vuelve imposible mientras el hombre se encuentra en esta vida. En este sentido el Aquinate&#xD;
afirma que “nadie sino sólo los bienaventurados pueden conocer realmente a Dios tal cual&#xD;
como El mismo es”3&#xD;
.&#xD;
Sin embargo esta primera dificultad no representa para el Aquinate un obstáculo&#xD;
insalvable. En este sentido debe tenerse presente que una característica común del hombre&#xD;
antiguo-medieval es su consideración de toda la naturaleza en cuanto objeto de&#xD;
contemplación. Toda ella refleja una significación. Esta es la cuestión que de un modo&#xD;
concreto me interesa destacar en Santo Tomás de Aquino quien, efectivamente, no puede sino&#xD;
asombrarse ante toda la creación. Ella, a un mismo tiempo, refleja y oculta ciertos aspectos de&#xD;
esa misma realidad. Santo Tomás de Aquino es un contemplativo4&#xD;
.&#xD;
En relación a las inclinaciones naturales el Aquinate, distante de cualquier&#xD;
escepticismo, en un primer momento observa que ellas son la manifestación de un orden o&#xD;
una regularidad, que, en oposición a Demócrito y Epicuro, no puede ser producto de una&#xD;
simple casualidad.</description>
      <pubDate>Sun, 01 Jan 2017 00:00:00 GMT</pubDate>
      <guid isPermaLink="false">https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18652</guid>
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      <title>Notas metafísicas sobre el concepto de naturaleza en Santo Tomás de Aquino</title>
      <link>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18651</link>
      <description>Título: Notas metafísicas sobre el concepto de naturaleza en Santo Tomás de Aquino
Autor: Ocampo Ponce, Manuel
Resumen: El concepto de naturaleza se ha definido como primer principio de operaciones. Se&#xD;
trata de un principio al que se atribuyen las acciones y las manifestaciones de prácticamente&#xD;
todas las cosas. Sin embargo, podemos constatar que, a lo largo de la historia, su significado&#xD;
ha sido un tanto ambiguo. Esa es la razón por la que el objeto de este breve trabajo es&#xD;
presentar las notas metafísicas esenciales del concepto de naturaleza. Trascender el plano&#xD;
físico para adentrarnos en el plano metafísico, considerando como referencia la propuesta de&#xD;
Santo Tomás de Aquino, que considera a Dios como causa última de la operatividad y&#xD;
demuestra en qué sentido la naturaleza puede ser considerada como principio de movimiento.</description>
      <pubDate>Sun, 01 Jan 2017 00:00:00 GMT</pubDate>
      <guid isPermaLink="false">https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/18651</guid>
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