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    <title>DSpace Colección :</title>
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    <title>Breve relato sobre el Anticristo</title>
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    <description>Título: Breve relato sobre el Anticristo
Autor: Soloviev, Vladimir
Resumen: Resumen: Este relato es parte integrante de Tres diálogos, última obra del&#xD;
gran pensador ruso, publicada hacia 1900, año de su muerte. Al traducirlo&#xD;
del francés, omitimos las primeras páginas donde el supuesto manuscrito,&#xD;
que lee uno de los interlocutores, refiere la gran movilización&#xD;
de las naciones mongólicas y su arrollador imperio sobre Europa, destrozada&#xD;
por las cruentas guerras y revoluciones anunciadas para el siglo&#xD;
XX. Partimos, pues, del momento histórico en que, libre ya de la&#xD;
dominación asiática, el viejo continente verá surgir al Anticristo. Nos&#xD;
ceñimos, de esta manera, al tema central y específico del diálogo, en el&#xD;
cual intervienen: el religioso “M.Z.”, la dama curiosa que juzga por las&#xD;
apariencias, el príncipe tolstoiano que sostiene la no resistencia al mal,&#xD;
el militar tradicionalista o “el general” y el hombre simplemente culto&#xD;
o “el diplomático”.</description>
    <dc:date>2008-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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    <title>Las enseñanzas de la iconografía</title>
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    <description>Título: Las enseñanzas de la iconografía
Autor: Mosto, Marisa
Resumen: Resumen: Dice Serguei Boulgakov:&#xD;
Cada rama histórica del cristianismo universal ha recibido un don&#xD;
particular que le caracteriza: al Catolicismo, el de la organización y la&#xD;
autoridad; al Protestantismo, el don ético de la honestidad y la inteligencia&#xD;
de vida; a los pueblos ortodoxos, sobre todo a Bizancio y a Rusia,&#xD;
les ha sido dado el don de contemplar la belleza del mundo espiritual.1&#xD;
Quizás el diagnóstico de Boulgakov carezca de importantes matices.&#xD;
Al catolicismo no le ha tocado en él un lugar muy atractivo: la&#xD;
organización y la autoridad aparecen como una tarea deslucida frente&#xD;
al “don ético de la honestidad y la inteligencia de vida” o más aún&#xD;
frente al privilegio de “contemplar la belleza del mundo espiritual”.&#xD;
Pero algo de cierto hay allí, sobre todo en lo referente a este último&#xD;
aspecto que le ha tocado en suerte a la Ortodoxia.&#xD;
En el Breve relato sobre el Anticristo, de Vladimir Soloviev,2 encontramos&#xD;
una tesis similar acompañada de la exhortación a la unidad&#xD;
del cristianismo.</description>
    <dc:date>2008-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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    <title>¿Cómo se hace un icono?</title>
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    <description>Título: ¿Cómo se hace un icono?
Autor: Bargalló, María
Resumen: Resumen: Para la Iglesia de oriente, depositaria de la tradición iconográfica,&#xD;
el icono es una imagen sagrada en la que se venera la presencia del&#xD;
santo representado; el icono es un sacramental. Es por esto que la tradición&#xD;
oriental ha guardado celosamente la manera de hacer un icono.&#xD;
Existe un método especial, una técnica acorde para escribir (grafo)&#xD;
un icono, no se pueden utilizar elementos al azar ni tampoco innovar&#xD;
cánones. Veremos que cada paso en la realización del icono está especialmente&#xD;
cuidado, tomando su sentido del fin que busca: crear una&#xD;
imagen sagrada.&#xD;
El VII Concilio Ecuménico (Concilio II de Nicea del año 787) aprobó&#xD;
el canon iconográfico, formulado a lo largo de los siglos. Su fin es&#xD;
proteger la autenticidad de lo que se representa, pues el icono no se&#xD;
concibe según la imaginación del artista, sino de acuerdo con las Sagradas&#xD;
Escrituras y con la tradición. Michel Quenot, siguiendo las palabras&#xD;
de Mme Fortunato-Theokretov, así lo expresa en su libro El&#xD;
Icono: “El canon iconográfico, formulado a lo largo de los siglos, no es&#xD;
una prisión que quiera privar al artista de su impulso creador, sino la&#xD;
protección de la autenticidad de lo que se representa”. El icono expresa&#xD;
dogmas de fe.</description>
    <dc:date>2008-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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  <item rdf:about="https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/16862">
    <title>Michel Villey : destructor de ídolos, creador de íconos</title>
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    <description>Título: Michel Villey : destructor de ídolos, creador de íconos
Autor: Sanz, Carlos Raúl
Resumen: Resumen: Agradezco al Dr. Gabriel Limodio, decano de nuestra facultad, el&#xD;
haber mantenido su invitación en este ciclo de reflexión al encuentro&#xD;
de los mayores pensadores –al menos, conocidos por nosotros– del siglo&#xD;
XX. Agradezco también la invitación al Dr. Rodolfo Vigo, que ha&#xD;
hilvanado la temática y los expositores para estas reuniones y con&#xD;
quien mantengo una vieja y cordial amistad de más de treinta años.&#xD;
De este modo, me he obligado a romper mi retiro académico y mi dedicación&#xD;
a las tareas agropecuarias, que tanto me esclarecen el pensamiento;&#xD;
pues mi cultura no es –ni nunca lo fue– una cultura de&#xD;
libros, un estudio puramente académico, sino la proyección teorética&#xD;
de la más elemental cultura, la agri-cultura, y de la experiencia judicial.&#xD;
A ambas cosas he dedicado lo mejor de mis esfuerzos.&#xD;
Hay, en el aspecto académico, quien entre nosotros se ha dedicado&#xD;
al estudio erudito de los escritos de Villey;1 pero también hay varios&#xD;
cantamañanas, que sin un conocimiento profundo, buscando más&#xD;
bien eliminar el desafío que Villey lanza a los iusfilósofos del siglo XX&#xD;
de repensar la enseñanza de la filosofía clásica desde un nuevo contexto,&#xD;
se han lanzado a cuestionarlo y descalificarlo. Y mantener, so capa de “ortodoxia tomista”, una iusfilosofía cadavérica y exangüe, que&#xD;
más que tomismo termina siendo “lo mismo”, que malgasta lo mejor de&#xD;
sus esfuerzos en una propedéutica que nunca alcanza a analizar las&#xD;
“cosas mismas”, las respublicae, y que hace del realismo más una ideología,&#xD;
que una praxis entrañable, que nos convoca a pensar in rebus.</description>
    <dc:date>2008-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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