<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
  <title>DSpace Colección :</title>
  <link rel="alternate" href="https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/3525" />
  <subtitle />
  <id>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/3525</id>
  <updated>2026-04-26T05:04:18Z</updated>
  <dc:date>2026-04-26T05:04:18Z</dc:date>
  <entry>
    <title>Vicente Fatone, Filosofía y poesía. Prólogo, selección y notas de Francisco García Bazán. Secretaría de Cultura de la Nación, en coproducción con Editorial Biblos. Buenos Aires 1994. 131 páginas</title>
    <link rel="alternate" href="https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12960" />
    <author>
      <name>García Losada, Matilde Isabel</name>
    </author>
    <id>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12960</id>
    <updated>2022-01-04T05:21:57Z</updated>
    <published>1995-01-01T00:00:00Z</published>
    <summary type="text">Título: Vicente Fatone, Filosofía y poesía. Prólogo, selección y notas de Francisco García Bazán. Secretaría de Cultura de la Nación, en coproducción con Editorial Biblos. Buenos Aires 1994. 131 páginas
Autor: García Losada, Matilde Isabel
Resumen: Resumen: La obra que nos ocupa —inicialmente publicada en 1954 por la Editorial Emecé en su&#xD;
colección «Cuadernos de Ensayos »— ha sido reeditada por la Secretaría de Cultura de la&#xD;
Nación en coproducción con la Editorial Biblos. La presente edición cuenta con un enriquecedor&#xD;
prólogo de Francisco García Bazán, a quien pertenecen también la selección y&#xD;
las pormenorizadas notas. El libro se vertebra en nueve capítulos, a través de los cuales&#xD;
la indagación acerca de las relaciones entre filosofía y poesía se ensaya al hilo de la&#xD;
historia. En sus páginas Vicente Fatone se ha propuesto mostrar al g unas relaciones&#xD;
entre la filosofía y la poesía. Y advierte: «Eso no significa que comience por presuponer&#xD;
que filosofía y poesía sean dos formas de actividad claramente distinguibles, entre las&#xD;
cuales haya que buscar, luego, las relaciones» (p. 21).&#xD;
La amplitud y profundidad del pensamiento de Vicente Fatone se pone de manifiesto&#xD;
a través de toda la obra. Considera que «sin nada de lo que corrientemente llamamos filosofía,&#xD;
podría intentarse una historia de la filosofía» (Ibid.). En tal sentido, destaca que&#xD;
«Hornero, Hesíodo, Esquilo, Sófocles [...] son nombres que sólo por excepción aparecen&#xD;
en las historias de la folosofía. En ellos hay, sin embargo, —acerca, del universo y de sus&#xD;
leyes, acerca de la verdad, del bien, de la belleza, de la justicia, de la condición divina y&#xD;
de la condición humana— concepciones en muchos casos más expresas y hasta mejor&#xD;
fundadas que las de los fragmentos de los filósofos presocráticos. El que esa obra se presente&#xD;
bajo cierta forma y el que estuviese destinada a ofrecerse como espectáculo teatral,&#xD;
y el que no pretendiese ser filosofía, no basta para excluirla de ésta a priori. Y advierte:&#xD;
«Lo que importa son sus concepciones, y el esfuerzo por aclararlas y fundarlas» (/bid.).</summary>
    <dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
  </entry>
  <entry>
    <title>Tomás de Aquino, Las substancias separadas. Introducción, traducción y notas de Alfonso García Marqués y Marcelino Otero. Nau Llibres. Valencia s. d. (1993). 158 páginas. ISBN 84-7642-331-4</title>
    <link rel="alternate" href="https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12959" />
    <author>
      <name>Sacchi, Mario Enrique</name>
    </author>
    <id>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12959</id>
    <updated>2022-01-04T05:23:48Z</updated>
    <published>1995-01-01T00:00:00Z</published>
    <summary type="text">Título: Tomás de Aquino, Las substancias separadas. Introducción, traducción y notas de Alfonso García Marqués y Marcelino Otero. Nau Llibres. Valencia s. d. (1993). 158 páginas. ISBN 84-7642-331-4
Autor: Sacchi, Mario Enrique
Resumen: Resumen: Esta nueva traducción española del opúsculo De substantiis separatis, o, más abreviadamente,&#xD;
De angelis, como también lo ha titulado una antigua tradición editorial, que sepamos,&#xD;
es la única actualmente disponible en nuestra lengua. Fue confeccionada sobre la&#xD;
base del texto crítico de la Comisión Leonina (Opera omnia iussu Leonis XIII P M. edita,&#xD;
Romae 1968, t. XL/D 1-88), oportunamente curado por H.-F. Dondaine O. P.,&#xD;
aunque los traductores en alguna ocasión se aparten de él para acogerse a algunas otras&#xD;
versiones recientes. Con buen criterio se han escogido las voces ente y ser para vertir las&#xD;
palabras latinas ens y esse, lo cual aventa las interminables confusiones suscitadas por las&#xD;
traducciones indiscriminadas de ambas mediante el recurso fallido, por ambivalente, al&#xD;
término ser (cfr. p. 39). En tal sentido, se puede afirmar que el objetivo de poner al alcance&#xD;
de los lectores de habla hispánica una buena traducción del libro de Santo Tomás&#xD;
ha sido cumplida satisfactoriamente, si bien es de desear que estas versiones en lenguas&#xD;
modernas de las páginas del Aquinate no sean utilizadas al modo de sustitutos del original&#xD;
latino, que siempre ha de ser irreemplazable para adentrarse convenientemente en la&#xD;
literatura del doctor escolás tico.&#xD;
Por lo que atañe a la introducción que antece al texto español del De substantiis separatis,&#xD;
creemos que deben extenderse algunos comentarios. Ante todo, no compartimos la&#xD;
posición de los editores en relación con la calificación del opúsculo como un escrito de&#xD;
carácter filosófico (cfr. p. 16). Atentos a que la obra contiene una suerte de división en&#xD;
dos partes —la primera abarca los capítulos I al XVII y la segunda los capítulos XVIII al&#xD;
XX—, los traductores consideran que la primera habría sido escrita conforme al planteo&#xD;
propio de la ciencias filosóficas, mientras la restante insumiría una elaboración donde&#xD;
Santo Tomás habría puesto al descubierto una intención premeditadamente teológica. Sin&#xD;
embargo, dado que este tratado ha quedado inconcluso, la sección tenida como de naturaleza&#xD;
teológica estaría resentida por su inacabamiento y, por ende, la parte filosófica sería&#xD;
aquélla que imprimiría la tónica determinante del estilo del De angelis.</summary>
    <dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
  </entry>
  <entry>
    <title>Stephen L. Brock, Action and Conduct. A Thomistic Study. Athenaeum Romanum Sanctae Crucis. Facultas Philosophiae. Romae 1992. 278 páginas</title>
    <link rel="alternate" href="https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12958" />
    <author>
      <name>Crespo, Ricardo F.</name>
    </author>
    <id>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12958</id>
    <updated>2022-01-04T05:18:31Z</updated>
    <published>1995-01-01T00:00:00Z</published>
    <summary type="text">Título: Stephen L. Brock, Action and Conduct. A Thomistic Study. Athenaeum Romanum Sanctae Crucis. Facultas Philosophiae. Romae 1992. 278 páginas
Autor: Crespo, Ricardo F.
Resumen: Resumen: Se trata de la edición completa de la tesis doctoral del autor, defendida el 24 de junio&#xD;
de 1991 en el Ateneo Romano de la Santa Cruz. Estamos frente a un importante trabajo,&#xD;
que combina admirablemente la erudición y rigurosidad propias de una tesis, con la proximidad&#xD;
y gravitación de los aportes de una obra de madurez. Brock retorna el tema de&#xD;
la acción humana, destacando aspectos de la doctrina de Santo Tomás que nos conducen&#xD;
a una comprensión más plena de algunas de sus virtualidades. Esos aspectos tienen relación&#xD;
con el tratamiento sobre esta materia hecho por los representantes de la filosofía analítica.&#xD;
Entre estos últimos, los más citados por Brock son G. E. M. Anscombe, Alan&#xD;
Donagan y Ludwig Wittgenstein. Sus visiones requieren precisiones y correcciones para&#xD;
las que resulta muy adecuado el pensamiento tomista sobre la acción en la línea desarrollada&#xD;
en este trabajo. Pero su programa no se limita a un recorrido marcado exclusivamente&#xD;
por el interés de un diálogo con los analíticos. Surgen además interesantes consideraciones&#xD;
acerca de la teoría aristotélica de la acción, y también se hacen patentes las divisiones&#xD;
entre las nociones humeana de causalidad y kantiana de acción respecto a las correspondientes&#xD;
nociones tomistas.&#xD;
Es particularmente importante, señala Brock, enfocar la acción humana dentro del&#xD;
marco más amplio de la acción. Tanto las diferencias como las coincidencias de las acciones&#xD;
física, viviente y humana, arrojan conclusiones que ayudan a entender mejor esta última&#xD;
y a poner el dedo en la llaga de las debilidades de las doctrinas de la filosofia analítica.&#xD;
Son analizados los conceptos de causalidad, intención, acción y actos de la voluntad.&#xD;
Mientras que para los filósofos analíticos las últimas tres pertenecen exclusivamente, en&#xD;
general, a la acción humana, para Tomás de Aquino sólo la última es propia del hombre.&#xD;
La conexión de todas ellas en la persona humana, en lo que Brock denomina «conducta»,&#xD;
le hace ganar en riqueza y en arraigo metafísico. Es por ello que el autor comienza estudiando&#xD;
la noción común de acción, concepto análogo, con analogía de proporción, y cuyo&#xD;
analogado principal es, precisamente, la acción humana. En ella el agente es dueño de&#xD;
su acto en el sentido máximo de que él mismo fija sus fines. En el otro extremo, está la&#xD;
mera posesión de la forma que es principio remoto de acción. En la acción misma se agrega&#xD;
necesariamente la intencionalidad, ya sea que su objeto provenga del mismo agente&#xD;
o de otro, del cual es instrumento.</summary>
    <dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
  </entry>
  <entry>
    <title>Sobre la experiencia estética</title>
    <link rel="alternate" href="https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12957" />
    <author>
      <name>Echauri, Raúl</name>
    </author>
    <id>https://repositorio.uca.edu.ar/handle/123456789/12957</id>
    <updated>2022-01-04T05:22:33Z</updated>
    <published>1995-01-01T00:00:00Z</published>
    <summary type="text">Título: Sobre la experiencia estética
Autor: Echauri, Raúl
Resumen: Resumen: Como tantas veces se ha dicho, el mundo del arte implica un artista o productor,&#xD;
una obra de arte o producto y finalmente un amante del arte o consumidor. Situándonos&#xD;
en este último punto de vista, con talento personal o sin él, el contemplador&#xD;
aspira a solazarse con los productos artísticos que admira, a esparcir con ellos sus sentidos y su espíritu, y es esto lo que constituye la experiencia estética propiamente&#xD;
dicha. Pero el acceso a ella está condicionado por múltiples factores. No todos&#xD;
los asistentes a un concierto, ni todos los visitantes de un museo resultan capaces de&#xD;
apreciar el sabor artístico de las obras. Es frecuente observar en un museo a multitud&#xD;
de personas que desfilan ante las obras sin advertir que lo son. Sólo les han&#xD;
brindado una rápida ojeada, mirándolas sin verlas. «Si la simple visión de un vaso&#xD;
griego pintado —escribe Gilson al respecto— no llena a un hombre con un inefable&#xD;
gozo, en vano leerá la colosal literatura que se amontona sobre este tema con la esperanza&#xD;
de adquirir la experiencia estética que, si tiene vista para la belleza, el más&#xD;
indocto de los hombres gozará inmediatamente y sin esfuerzo»1.&#xD;
Evidentemerite, no se logra la vivencia estética a propósito de un vaso griego o&#xD;
de un cuadro de Monet informándose sobre el arte griego o sobre el impresionismo&#xD;
francés. El menos versado de los hombres puede deleitarse con lo que contempla,&#xD;
siempre y cuando tenga olfato para la belleza. Pero aquí reside uno de los factores&#xD;
mencionados que pone límites a una experiencia estética indiscriminada y accesible&#xD;
a todos. ¿De qué depende que un hombre goce con una determínada obra y otro&#xD;
permanezca indiferente? Alguien ha dicho que la vulgaridad consiste en pasar ante&#xD;
lo sublime y quedarse impávido. Si bien esto es en parte verdad, no es toda la verdad.&#xD;
Uno podría pensar, en tal sentido, que el mundo del arte está clausurado para&#xD;
una persona no cultivada. Aunque en gran medida sea de hecho así, no nos atreveríamos&#xD;
a afirmar que la experiencia estética esté vedada para ella. Un monarca puede&#xD;
haber dormido al escuchar a Mozart, mientras que un simple lacayo puede haber&#xD;
disfrutado con su música.</summary>
    <dc:date>1995-01-01T00:00:00Z</dc:date>
  </entry>
</feed>

