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  <title>DSpace Colección :</title>
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  <updated>2026-05-01T07:08:25Z</updated>
  <dc:date>2026-05-01T07:08:25Z</dc:date>
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    <title>Técnica y espíritu</title>
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      <name>Derisi, Octavio Nicolás</name>
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    <updated>2022-06-17T05:00:55Z</updated>
    <published>1965-01-01T00:00:00Z</published>
    <summary type="text">Título: Técnica y espíritu
Autor: Derisi, Octavio Nicolás
Resumen: Sólo el hombre es capaz de técnicas, porque sólo el hombre tiene espíritu. Los animales&#xD;
emplean medios concretos para buscar fines concretos; pero lo hacen instintivamente, porque la&#xD;
relación de medio y fin les está velada, como velado les está el ser, en el que aquélla se manifiesta.&#xD;
Al hombre se hace patente esta relación, precisamente porque a él se devela el ser, en el cual y por&#xD;
el cual tiene sentido el fin -que es el ser o bien en cuanto término de una apetencia- y los medios&#xD;
para su consecución.&#xD;
Ahora bien, el hombre puede organizar los medios para ordenar su libertad al logro de su&#xD;
propio fin o bien del hombre; y a los medios para ordenar su actividad a conseguir el fin o bien de&#xD;
las cosas mismas exteriores a él. Esta doble organización constituye, la cultura práctica con sus&#xD;
respectivos sectores moral y artístico-técnica.&#xD;
2. La cultura práctica es una organización de los medios para el logro de un fin o bien: del&#xD;
bien del hombre o del bien de las cosas con referencia a éste, llevada a la realidad por intervención&#xD;
del espíritu.&#xD;
Tal organización se realiza en dos momentos del espíritu: de la inteligencia, el uno, y de la&#xD;
voluntad libre, el otro.&#xD;
El momento de la inteligencia descubre el bien o fin y los medios adecuados para su&#xD;
consecución de fin o bien. En la luz de este bien, la inteligencia de-vela las exigencias de acción,&#xD;
las reglas que deben informar la acción ejecutiva para obtenerlo, en una palabra, descubre los&#xD;
medios para la consecución o realización del fin. Bajo la dirección de esta inteligencia práctica, de&#xD;
sus reglas o juicios prácticos y bajo su información, la voluntad libre se dice -o rehusa- con su&#xD;
actividad estrictamente práctica a poner los medios para su consecución.&#xD;
En un plano moral, en que el bien por obtener es el del hombre como hombre, la de-velación&#xD;
intelectiva de la norma para dirección de los actos, como otros tantos medios para la adecuada&#xD;
obtención del fin, así como la adopción de éstos bajo su dirección, por la decisión de la voluntad&#xD;
libre, se desenvuelve en un ámbito enteramente espiritual. Los actos externos o materiales sólo son&#xD;
morales en la medida en que están informados por el juicio práctico de la inteligencia y bajo el&#xD;
dominio de la voluntad libre, precisamente porque el fin por realizar aun interviniendo actos&#xD;
corporales, es un bien espiritual: o bien honesto o del hombre como hombre...</summary>
    <dc:date>1965-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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    <title>El comunismo a través de las concepciones materialistas de la filosofía actual</title>
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      <name>Derisi, Octavio Nicolás</name>
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    <updated>2022-06-17T05:00:55Z</updated>
    <published>1965-01-01T00:00:00Z</published>
    <summary type="text">Título: El comunismo a través de las concepciones materialistas de la filosofía actual
Autor: Derisi, Octavio Nicolás
Resumen: Por debajo de cualquier afirmación o actitud práctica hay siempre una Filosofía, al menos&#xD;
implícita. Más aún, las múltiples afirmaciones o maneras ver y juzgar la realidad y actuar frente a&#xD;
ella brotan generalmente de una concepción de la vida -no siempre consciente y explícita- que&#xD;
tiende a unificar todos sus as&#xD;
Sería difícil determinar, si en su origen y en cada caso concreto la multiplicidad de juicios ha&#xD;
sido determinada por la concepción de la vida o, si, viceversa, a tal concepción se ha llegado como&#xD;
consecuencia y exigencia de aquellas afirmaciones. Lo común es que hay una interacción entre&#xD;
ambas. En todo caso, lo cierto es que, por una inclinación natural, el entendimiento tiende a unificar&#xD;
todas sus afirmaciones en algunos principios, que constituyen el fundamento último de las mismas y&#xD;
lo que se llama hoy la Weltanschauung o concepción del mundo y de la vida; la cual, una vez&#xD;
constituida y arraigada en la mente, influye y asoma constantemente en los juicios de apreciación de&#xD;
las cosas y de los hombres y tiende a informar también las actitudes prácticas de la conducta. Con&#xD;
mayor o menor fuerza y cohesión, según que sea consciente o inconsciente, explícita o implícita,&#xD;
fundada o simplemente admitida sin crítica, esta concepción de la vida está en la raíz y actúa y&#xD;
confiere unidad a las diversas actividades, teóricas y prácticas, de cada persona. Cuando tal&#xD;
cosmovisión es explícitamente admitida y fundada constituye ya, al menos en principio, una&#xD;
concepción filosófica.&#xD;
Esto que acontece en un individuo, acontece también proporcionalmente en los grupos sociales.&#xD;
Una concepción del mundo puede penetrar y llegar a dominar en un pueblo y en una época, muchas&#xD;
veces sin que los componentes de tales grupos lo adviertan.&#xD;
Dilthey fue quien descubrió la Weltanschauung como forma unitaria determinante y presente&#xD;
en la raíz de las diversas expresiones espirituales y culturales de una época. Más aún,&#xD;
desconociendo la ver-dad y los valores absolutos y trascendentes al hombre, que determinan su&#xD;
actividad cultural en sus notas esenciales o constitutivas, permanentes a través de las más diversas y&#xD;
múltiples formas de realización concreta, relativizó enteramente la actividad espiritual humanas,&#xD;
que transforma la propia actividad y ser y el de las cosas en relación con él, es decir, la cultura, al&#xD;
hacerla depender exclusivamente de tal concepción del mundo, a su vez exclusiva e irracionalmente&#xD;
determinada por factores puramente históricos...</summary>
    <dc:date>1965-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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    <title>Sapientia, 1965, Vol. XX, nº 75 (número completo)</title>
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    <updated>2021-04-05T18:36:34Z</updated>
    <published>1965-01-01T00:00:00Z</published>
    <summary type="text">Título: Sapientia, 1965, Vol. XX, nº 75 (número completo)
Resumen: Contenido: Técnica y espíritu / Octavio N. Derisi – Fundamento y esencia del bien / Agustín Basave Fernández del Valle – Blaise Pascal, ¿filósofo o apologista? / Carmen Balzer – El porvenir del hombre / Alberto Caturelli – Notas y comentarios -- Bibliografía</summary>
    <dc:date>1965-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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